miércoles, 6 de noviembre de 2019

Elegía a Miguel Hernández


Habla,
Mueve la mandíbula
sacando poco a poco las palabras.

Cuéntame a qué saben
las miradas de miedo.
Dime qué se siente 
cuando se lucha por tus derechos.

Cómo se protesta ante
la opresión y atosigamiento.
Dime cuál es tu culpa, compañero.

Sal de la tierra que
guarda tus entrañas.
Crece como la hierba
arropada por el rocío.

Asciende en ti la rebeldía
que duerme entre cenizas,
luchaste hasta morir,
perdiendo lo que más querías.

¡Calla niña!
Que los muertos no hablan.
Todavía.

Cada cadáver tiene
un nombre, un apellido y una familia.
Cada uno abrirá la boca,
y de ella saldrá la libertad
que le robaron en vida.

B.B

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